Salí en una cita con el amigo de mi hermano —Resultó ser una trampa
La última trampa de mi hermano me llevó a una cita desastrosa con su amigo Stewart, y nos quedamos atrapados en un restaurante de lujo con la cuenta sin pagar. A medida que aumentaba la tensión y el encargado amenazaba con llamar a la policía, me di cuenta de hasta dónde había llegado Adam, y me pregunté cómo escaparíamos. “Jess, tienes que conocer a este tío”, dijo Adam, sonriendo como si acabara de descubrir el secreto de la eterna juventud. Estaba tumbado en mi sofá, cambiando de canal. “¿Quién es este?” pregunté, sin levantar la vista del portátil. “Stewart. Trabaja conmigo. Un tipo muy honrado. Trabajo estable, buen automóvil, todo eso”. Puse los ojos en blanco. “¿Otro de tus brillantes intentos de presentarme a alguien?” “¡No, en serio! Es diferente. Te gustará. Además, ha estado preguntando por ti”. Suspiré. El historial de Adam tratando de conseguirme citas era pésimo, pero la forma en que hablaba de Stewart despertó mi curiosidad. “De acuerdo. Pero si resulta ser otro fiasco, ...